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| Vista panorámica de La Habana (mediados del siglo XIX) |
Corría el año 1855 cuando se anuncio por Real decreto el 6 de febrero las bases sobre las que había de constituirse un banco de emisión en La Habana. La futura institución debería organizarse en forma de sociedad anónima mediante suscripciones voluntarias. Tendría un capital de 3 millones de pesos (15 millones de pesetas), divididos en 6000 acciones de 500 pesos. Su tiempo de duración seria de 25 años y tendría la facultad de emisión por una suma igual a la mitad del capital suscrito y desembolsado por los accionistas. El 6 de octubre de 1855 se completo la suscripción de las 6000 acciones.
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| Acción del BEH por valor de 500 pesos fuertes. |
El día 11 de octubre quedaba designada la primera Junta directiva y un mes después, el 14 de diciembre se nombraba director a un comerciante de La Habana Francisco de Goyri Beazcoechea por Real Decreto. La Real Orden de 7 de enero de 1856 aprobó los estatutos y el reglamento y finalmente el 9 de abril el Gobierno General de Cuba declaraba legalmente constituido el Banco Español de La Habana (en lo sucesivo denominado BEH), el cual empezaría sus operaciones el día 12 de abril de 1856. En enero de 1857 el BEH ponía en circulación sus primeras emisiones.
El 6 de agosto de 1857 el gobernador autorizo al BEH un empréstito por valor de 6 millones de pesos en bonos al portador.
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| Bono al portador del BHE por valor de 100 pesos. |
El Real Decreto del 29 de julio de 1859 le autorizaba al BEH a ampliar su capital en un millón de pesos mediante la emisión de 2000 acciones de 500 y le concedía la doble emisión de billetes, acción que el banco no se atrevió a realizar y entre 1859 y 1866 solo puso e circulación 2.500.000 pesos. En diciembre de 1866 el banco había emitido un total de 5 millones de pesos en lugar de los 8 millones autorizados. Entre junio y diciembre de 1867 puso en circulación 2 millones de pesos.
A finales del año 1867 el BEH procedió a abrir sus primeras sucursales en Matanzas, Cienfuegos, y mas tarde en Sagua y Santiago.
El inicio de la Guerra de los 10 años abrió una nueva etapa de vida para el Banco. Ya que las responsabilidades financieras de la guerra recayeron sobre la institución. El banco se comprometió a emitir 8 millones de pesos en billetes que iría entregando al gobierno a medida que fuese requerido.
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| Alegoría del ejercito mambí (Anverso del billete de 5 pesos de 1960) |
Entre febrero de 1869 fecha de la primera emisión extraordinaria de guerra y marzo de 1874 fecha de la ultima emisión extraordinaria de guerra el banco puso en circulación por cuenta del Tesoro 72 millones de pesos en billetes inconvertibles, carente de toda garantía que no fuera el apoyo moral del los comercios que se habían comprometido a aceptarlos en sus establecimientos por su valor nominal.
Al finalizar la guerra la situación del banco se había hecho insostenible, llego a tener en circulación billetes por un importe nueve veces superior a su capital.
Firmada la paz del Zanjón había llegado el momento de poner en orden las relaciones financieras entre el Tesoro y el BEH y mediante las negociaciones del verano de 1878, el BEH había conseguido una liquidación de sus créditos contra el Tesoro perseguida desde 1870 y había logrado que le fuese prorrogado otros 25 años mas de privilegios de emisión. No obstante debía adecuar sus estatutos al decreto del 16 agosto de 1878 que regulaba la creación de los Bancos de emisiones en Ultramar, y que exigía que estos fuesen dirigidos por un gobernador de nombramiento gubernamental. El 10 de febrero de 1880 tomo posesión Jose Canovas del Castillo, gobernador del BHE hasta 1892. Esta exigencia fue incorporada a los estatutos del Banco Español de la Isla de Cuba, el cual empezó sus operaciones el 9 de abrir de 1881.
Bibliografía
- Roldán de Montaud, Inés. (2004). LA BANCA DE EMISIÓN EN CUBA(1856-1898), Imprenta del Banco de España.
- Roldán de Montaud, Inés. De emisor privilegiado a banco comercial: el banco español de la isla de cuba, 1881 – 1926
- Martín-Aceña, Pablo y Roldán de Montaud, Inés. BANCOS COLONIALES: UN MODELO, DOS HISTORIAS. CUBA Y PUERTO RICO ANTES DE 1898





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